Bullying: aumento de la violencia en aulas chilenas

Empujones, estrangulamiento e incluso cortes detectó el reporte de Bullying impulsado por la Superintendencia de Educación realizado con datos de 2013-2014.

 

Revuelo causa el primer informe de Bullying de la Superintendencia de Educación, realizado bajo la base de 1.456 denuncias presentadas en el periodo 2013-2014. Se consideraron todo tipo de establecimientos: públicos y privados, mixtos o de un sólo género. Identificando a la Enseñanza Básica en el foco de Bullying, nivel educativo que concentra el 63,9% de las denuncias. Mientras la Educación Media alcanza el 20,7%, Educación Parvularia 13,3% y Educación Especial 2%.

Los principales motivos de denuncias aluden a violencia psicológica correspondientes a descalificativos según contextura corporal, color de piel, carencias intelectuales, problemas de salud, embarazo, orientación sexual y nacionalidad. Por otra parte, referente a agresiones físicas los índices son preocupantes, puesto que el 20,63% de las denuncias son por puñetazos, 12,7% corresponde a recibir un golpe por lanzamiento de un objeto, 6,35% por estrangulamiento, 4,76% patadas, 3,17% empujones, 3,17% cortes y un 3,17% por cachetadas.

Según el Mineduc, cada establecimiento educativo debe contar con un reglamento interno que regule las relaciones entre el colegio y los distintos actores de la comunidad escolar. En cuanto a convivencia escolar, deberá incorporar políticas de prevención, medidas pedagógicas, protocolos de actuación para los casos de maltrato con criterios claros para abordar la temática junto al Encargado/a de Convivencia, profesional que hoy en día es fundamental.

En Finlandia, la problemática es abordada con el método KiVa, plan revolucionario que eliminó el bullying en el 80% de las escuelas de dicho país y en los establecimientos en que persiste, lo redujo al 20%.

El método rápidamente se replicó en Europa, ya que a diferencia de las metodologías tradicionales que trabaja con las víctimas y los acosadores, con este método se incorpora a los testigos.  Puesto que, si bien los testigos no son los protagonistas de la situación, con su silencio o risas refuerzan la actitud del agresor. Y actualmente en Latinoamérica países como Argentina, Chile, Colombia y Perú también incursionan en este método.

Hoy lamentamos el caso de la estudiante fallecida del establecimiento Nido de Águilas y con ello cabe la reflexión sobre la experiencia empírica y académica frente al fenómeno del Bullying en los centros educativos respecto a su proceder, dando grandes atisbos que sus reglamentos internos cumplen efectivamente con la recepción de la denuncia, pero no con medidas correctivas, pedagógicas o disciplinarias con resultados positivos.

La academia cumple un rol fundamental para los docentes respecto a esta problemática. Frente a esto Formación Permanente pone a disposición de los profesores y todos los profesionales relacionados con la educación el Diplomado “Intervención en Bullying y Mediación Escolar”, programa que refuerza las habilidades comunicativas de los docentes y estudia la psicología de los niños y adolescentes abordando su contexto familiar desde la comunicación “sintónica”.

Actualmente la calidad de la educación no sólo se mide por la carga académica, sino también por el resguardo de la integridad de los estudiantes. Por ello, es indispensable contar con docentes capacitados en mediación escolar, y no sólo de parte del Encargado/a de Convivencia, sino que de todos los profesionales involucrados en la educación de los menores para el diseño de planes de acción que contemplen la retroalimentación  fluida con estudiantes y apoderados.